Web Analytics o analítica web como la conocemos hoy en día, dista mucho de web analytics en sí. Lo que un día en los años noventa empezó por la necesidad de rastrear la carga de tráfico, las horas en la que este se concentra, el tiempo en sitio, etc. para optimizar los servidores y mejorar su rendimiento, ha evolucionado de una manera tal que el nombre de Web Analytics ya le queda corto.

Las palabras Web Analytics no muestran o dan a entender la importancia que ahora tiene en la generación de información vital para las estrategias de las empresas. Ya no es más acerca de la web, sino del negocio sobre la web, o más bien dicho, sobre Internet. Y ya no es más acerca de Analytics o análisis, si no de un entendimiento profundo (insights).
Para empezar, oficialmente ya llevamos 3 generaciones de Web Analytics. Todo empezó cuando se medían páginas visitadas, usuarios únicos, tiempo de navegación por página, etc. y se obtenían reportes de los KPIs Key Performance Indicators o Indicadores Clave de Desempeño, esto era Web Analytics 1.0, hasta ahí, el nombre va muy acorde a lo que se hacía.
Después llegó la revolución de Web 2.0 con lo que también surgió Web Analytics 2.0, que tiene un enfoque más cualitativo que cuantitativo, en donde ya no sólo se analiza a uno mismo, sino también a la competencia, y donde los objetivos del análisis van de la mano con los objetivos de la empresa misma. En este punto, ya la palabra Analytics no nos hace tanto sentido, porque suena más bien a una parte del proceso para llegar al fondo del entendimiento de nuestro entorno, nuestros clientes y nuestra toma de decisiones.
Después, Web Analytics 3.0, la era en la que estamos entrando y que en esencia se refiere a la medición de gente real y a la optimización del flujo de información de los usuarios mientras interactúan con el mundo en el que están inmersos. Es decir, estamos hablando de términos sociales. Esto es posible gracias a que se añade una dimensión completamente nueva para el análisis: la ubicación del usuario.
Con el uso cada vez más frecuente de dispositivos móviles y aplicaciones de información geográfica, es posible conocer la ubicación del usuario y de esta manera ofrecerle una experiencia de navegación de acuerdo al sitio en el que se encuentra, y realizar campañas de mercadotecnia más precisas.
Esto nos lleva a otro aspecto importante. Cada vez hay más usuarios de Internet a través de celulares o teléfonos inteligentes, y estos usuarios usan aplicaciones para acceder a la red, no navegadores. Por lo tanto, aquí nos damos cuenta que Web Analytics, aunque lo lleve implícito en el nombre, no solo es web, si no que las aplicaciones móviles están creciendo exponencialmente y nosotros como analistas podemos diferenciar claramente las visitas que tenemos de la web y de aplicaciones.
Con todo esto nos podemos dar cuenta que el término Web Analytics es injusto porque no refleja la totalidad del proceso ni la vitalidad que tiene en la operación de cualquier empresa. El significado profundo de lo que los “analistas web” hacemos hoy día, dista mucho de sólo analizar la web.
Sin embargo, Web Analytics, es como se le conoce mundialmente, y resulta irónico que ahora que su conocimiento y práctica se está expandiendo masivamente, ya no sea lo que en un principio fue. No se si en un futuro se le siga llamando de la misma manera o no, pero es bueno aclarar todo lo que la práctica de Web Analytics implica hoy en día, porque realmente da gusto cómo se ha tenido una evolución tan rápida de algo tan útil para las empresas como para los usuarios.





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