
Un nuevo año ha empezado y con él nuevas oportunidades, es como un renacer, porque podemos seguir con todo lo bueno que hicimos en 2012, pero también podemos empezar nuevos retos o retomar aquello que no hicimos o que nos hizo falta mejorar.
Estamos a mediados de enero, es buen momento para revisar el progreso de los nuevos hábitos que queremos formar en esto nuevo año. Muchas personas están con toda la energía trabajando en sus propósitos para este 2013, sin embargo, esta energía, en muchos de los casos, termina a las pocas semanas de haber iniciado el año. ¿Por qué pasa esto? ¿qué es lo que ocasiona que se pierda la motivación de inicios de año sobre nuestros propósitos? Sinceramente no tengo el perfil de contestar estas preguntas desde el punto de vista psicológico/emocional, pero algo que he notado en mí misma y personas cercanas a mi, es la falta de medición del progreso.
Tengo que confesar que nunca en mi vida me había formulado propósitos para un nuevo año formalmente, hasta ahora, 2013. Sí pensaba por ejemplo, este año voy a hacer ejercicio, pero solo lo pensaba, no lo desarrollaba, ni si quiera lo escribía, y en este tipo de casos, se puede decir que siempre cumplía mis propósitos, porque, en mi ejemplo, con un día que vaya al gimnasio, ya hice ejercicio. Es aquí donde toma sentido la importancia de medir, a mi que me gusta la analítica digital, no puedo dejar de definir métricas para medir no sólo el cumplimiento si no el progreso en los propósitos, como dice el dicho “Lo que no se mide, no se puede controlar”, así es que creo que debemos de aplicar la filosofía de Galileo Galilei:
Antes de definir métricas para evaluar el progreso de nuestros propósitos, es bueno recordar cómo deben de formularse cualquier objetivo o propósito, básicamente debe tener las siguientes características:
- Específico
- Realista
- Contar con fecha de caducidad
- Medible
Yo además de estas características, agregaría las siguientes, que más bien son para evaluar qué tan valioso es el propósito que nos estamos planteando:
- ¿Te hace feliz?
- ¿Te hace ilusión?
- ¿Te hará más libre?
- ¿Te vas a amar más?
Una vez teniendo los propósitos definidos, es recomendable hacer un plan para lograrlos, que sería tal cual definir tiempo, hora, lugar y actividades específicas a realizar para cumplir el propósito. Además de tener un plan, es necesario también definir una estrategia, porque no basta con definir tareas, hora y lugar, debemos ser realistas en pensar en todas las situaciones que se nos pueden presentar que harán que no podamos seguir nuestro plan, o simplemente pensar en cuál sería la mejor manera de trabajar en nuestros objetivos de acuerdo a nuestros gustos y habilidades. ¿Pero cómo definir esa estrategia?
Hace poco oí de una estrategia para cumplir lo que te propones que me encantó, no sólo porque es diferente o contraria a lo que uno pudiera pensar, si no porque es fácil y natural, se llama Estrategia de Retaguardia y consiste simplemente en, una vez que tengas definido tu propósito, formularte y contestar la siguiente pregunta: ¿qué es lo que tengo que hacer para que todo salga mal? Debes de hacerlo a conciencia, pensarás en todas las acciones que sabotearán tu objetivo. Entonces, automáticamente tendrás muy claro qué estrategia tienes que seguir para que todo salga bien. ![]()
Ahora sí, cómo medirlo. Yo he encontrado las siguientes métricas útiles para la medición de objetivos en general, principalmente de trabajo o profesionales, y creo que son totalmente aplicables en nuestros propósitos de nuevo año, son muy generales para que apliquen a todos pero pueden ser personalizado de acuerdo al objetivo. Estas son:
Espero que este año sea uno de cumplimiento de propósitos para todas las personas, ojalá que estos pequeños tips te ayuden en la definición y logro de tus objetivos, pero también me gustaría saber ¿cómo mides tú el progreso de lo que te propones? ¿qué haces para logar tus propósitos? Yo en lo personal, estoy muy entusiasmada porque tengo grandes retos por cumplir este año.
¡Éxito en este 2013!














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